Noticia publicada por El Progreso
Las cirugías de columna han vivido una importante evolución. De intervenciones abiertas y relativamente agresivas se ha pasado a técnicas mínimamente invasivas, con incisiones muy pequeñas y realizando abordajes más respetuosos, que derivan en menos complicaciones y recuperaciones más rápidas, como explica el neurocirujano y cirujano de columna Pedro Reimunde
El doctor Pedro Reimunde, neurocirujano y cirujano de columna experto en el tratamiento integral de la patología de columna vertebral del hospital Ribera Polusa, realiza distintos abordajes con técnicas de vanguardia, escogiendo siempre el más adecuado a la patología del paciente. «Adaptamos la técnica y abordaje quirúrgicos a las necesidades y características del paciente. Dominamos una amplia gama de técnicas en cirugía de columna, incluyendo la endoscopia, cirugía percutánea, cirugía mínimamente invasiva o los abordajes anteriores (ALIF, OLIF), lo que nos permite adaptar la cirugía a las necesidades del paciente y no a la inversa», explica.
Escuchar, explorar y decidir
Cada paciente es único, por lo que la primera consulta se centra en escuchar, explorar y estudiar detenidamente a la persona que acude a esta para determinar el plan terapéutico más adecuado. «La neurocirugía no es solo un conjunto de habilidades técnicas complejas, es una mentalidad: la clave del éxito reside en la correcta toma de decisiones y en la búsqueda continua de la perfección en todo el proceso terapéutico», apunta el doctor, quien matiza que «nuestras intervenciones presentan una recuperación rápida y un alivio temprano del dolor de columna postoperatorio: los tratamientos quirúrgicos mínimamente invasivos presentan recuperaciones más rápidas y eficaces, permitiendo una vuelta temprana a las actividades de la vida diaria».
Los tratamientos quirúrgicos mínimamente invasivos permiten una vuelta temprana a las actividades de la vida diaria
Abanico de técnicas
Los dolores de columna, tanto a nivel axial como irradiado a los miembros superiores o inferiores, pueden ser muy incapacitantes. Las lumbalgias, hernias o estenosis de canal, entre otras, interfieren en la vida diaria de quien las sufre. Cuando los tratamientos conservadores, como la fisioterapia o la medicación, no son suficientes y la calidad de vida del paciente se resiente, la cirugía tiene su indicación y, entre los diferentes tipos de técnicas, la cirugía endoscópica de columna se presenta como una muy buena opción. El doctor Reimunde explica en qué consisten las técnicas más novedosas y que él aplica:
- La fusión intersomática lumbar transforaminal mínimamente invasiva (MIS TLIF) es una cirugía de columna avanzada que busca la fusión de dos o más vértebras lumbares a través de pequeñas incisiones, con el objetivo de reducir el dolor, aumentar la estabilidad de los segmentos fusionados y mejorar la funcionalidad. Muestra una evidencia contundente de eficacia a largo plazo, con mejorías en dolor axial e irradiado y discapacidad, para el tratamiento de la espondilolistesis lumbar en pacientes de más de 65 años.
- Abordajes anteriores (Alif) y anterolaterales (Olif/ATP), técnicas utilizadas para abordar la columna lumbar accediendo a los discos intervertebrales desde el abdomen o los costados sin dañar los músculos de la la espalda. Han demostrado una mejor restauración del equilibrio biomecánico en la espondilolistesis ístmica y mayor mejoría clínica relativa a la condición física.
- Endoscopia de columna, permite tratar diferentes patologías de columna con una incisión de aproximadamente un centímetro. A través de esta se introduce una cámara endoscópica y un canal de trabajo por los que el cirujano visualiza las estructuras anatómicas y realiza las intervenciones.
- EndoTLIF, que permite realizar una artrodesis lumbar completamente por vía endoscópica y percutánea. Esta técnica supone ir un paso más allá. Presenta una mayor duración de la intervención y exige una mayor curva de aprendizaje. Es la mejor opción para pacientes de mediana o avanzada edad y ha demostrado menor trauma quirúrgico, menor pérdida de sangre, menor tiempo de hospitalización, de recuperación y de reincorporación a la rutina cotidiana.