Noticia publicada por el Diario de Ferrol
“La radiofrecuencia permite que un paciente tolere mejor otros ejercicios terapéuticos”, explica Andrea Rodríguez, responsable del servicio de Fisioterapia del Hospital Ribera Juan Cardona.
El servicio de fisioterapia del hospital Ribera Juan Cardona ofrece tratamientos con radiofrecuencia, una técnica no invasiva que transmite energía a los tejidos mediante una corriente de alta frecuencia.
Puede utilizarse en perfiles muy diferentes: desde personas con una lesión deportiva hasta pacientes con dolor articular, rigidez o procesos degenerativos. Lo importante es realizar una valoración individual para conocer el origen del problema y los objetivos de recuperación.
La radiofrecuencia genera un calor progresivo y confortable en la zona tratada de forma indolora, sin agujas, ni tiempo de recuperación posterior. Durante la sesión, el fisioterapeuta mantiene el contacto con el paciente para ajustar la intensidad y garantizar que la aplicación resulte cómoda.
“La radiofrecuencia se emplea habitualmente como complemento en el tratamiento de diferentes problemas musculoesqueléticos, como pueden ser contracturas y sobrecargas musculares; tendinopatías en hombro, codo, tendón rotuliano o tendón de Aquiles; o esguinces y otras lesiones ligamentosas”, explica Andrea Rodríguez, responsable del servicio de fisioterapia de Ribera Juan Cardona.
La especialista advierte que un mismo diagnóstico no significa que todos los pacientes necesiten el mismo tratamiento. “Dos personas con dolor de hombro, por ejemplo, pueden presentar causas y necesidades completamente diferentes”.
Otras patologías que se pueden tratar con radiofrecuencia son dolor cervical y lumbar; artrosis y rigidez articular; lesiones musculares, fascitis plantar, dolor y limitación de movilidad en hombro, cadera o rodilla; y el abordaje de recuperación después de determinadas intervenciones traumatológicas.
Además, la radiofrecuencia puede estar indicada tanto para lesiones recientes como lesiones crónicas. “En este segundo caso, suele buscarse disminuir el dolor y la rigidez para que el paciente pueda moverse y realizar ejercicio con mayor comodidad. La aplicación será diferente según la fase de recuperación y debe estar pautada y supervisada por un profesional”.
¿Cómo es una sesión de radiofrecuencia?
La radiofrecuencia no funciona de forma aislada, sino que se integra dentro de un programa completo de fisioterapia. Al reducir el dolor o la rigidez, puede ayudar a que el paciente tolere mejor la movilización, la terapia manual y, especialmente, el ejercicio terapéutico.
El objetivo final no es únicamente que la zona duela menos durante unas horas, sino recuperar fuerza, movilidad y funcionalidad para volver a las actividades habituales con seguridad.
“En consulta, y previa valoración del especialista, se le aplica al paciente un producto conductor y se desliza un cabezal por la zona que se quiere tratar. Durante ese tiempo se puede combinar la radiofrecuencia con movimientos articulares, terapia manual o ejercicios específico”.
Andrea Rodríguez aclara que la duración y el número de sesiones dependen de la lesión, de su evolución y de los objetivos establecidos. Algunas personas perciben desde las primeras aplicaciones una disminución del dolor o una mayor facilidad para moverse. En otros casos, la evolución es más progresiva.
La respuesta inmediata no determina por sí sola el resultado final. En fisioterapia es importante valorar cambios objetivos, como la movilidad, la fuerza, la tolerancia al esfuerzo y la capacidad para realizar las actividades cotidianas.
¿Cómo saber si la radiofrecuencia está indicada para mi lesión?
El primer paso es una valoración fisioterápica. El profesional analizará los síntomas, la movilidad, la fuerza, el tiempo de evolución y las actividades que resultan difíciles o dolorosas.
“A partir de esta valoración se decidirá si la radiofrecuencia puede aportar beneficios y cómo integrarla en un plan de tratamiento. La tecnología puede ser una gran aliada, pero el elemento fundamental continúa siendo un tratamiento adaptado a las necesidades y objetivos de cada paciente”, concluye la especialista.



