Ribera y la construcción de una gobernanza sanitaria europea: una oportunidad para aprender, colaborar y crecer

La Sanidad afronta desafíos cada vez más complejos. La transformación digital, la incorporación de nuevas tecnologías, la escasez de profesionales en determinadas especialidades, la evolución de las expectativas de los pacientes o la necesidad de seguir avanzando en eficiencia y sostenibilidad exigen una capacidad de adaptación constante. En este contexto, las organizaciones sanitarias necesitan nuevos espacios de colaboración que permitan compartir conocimiento y acelerar la implantación de soluciones.

Con este objetivo, Vivalto Santé, grupo sanitario europeo en el que se integra Ribera, ha creado su nuevo Comité Operacional Global, un órgano que reúne a los máximos responsables de las distintas compañías y países que forman parte del grupo para coordinar prioridades, compartir experiencias e impulsar proyectos estratégicos comunes. 

Gobernanza para una organización cada vez más internacional

La creación de este comité refleja la evolución natural de Vivalto Santé como grupo sanitario europeo. Lo que comenzó siendo una suma de organizaciones con una fuerte implantación local es hoy una red internacional presente en siete países, con más de 24.000 profesionales que atienden cada año a más de seis millones de pacientes. 

Este crecimiento plantea una necesidad evidente: generar estructuras de coordinación que permitan aprovechar mejor el conocimiento y las capacidades desarrolladas en cada territorio.

La buena gobernanza no consiste únicamente en tomar decisiones. También implica crear mecanismos para que las organizaciones aprendan unas de otras, compartan buenas prácticas y trabajen de forma alineada hacia objetivos comunes. Precisamente esa es la misión de este nuevo Comité Operacional Global. 

Lo que aporta a Ribera formar parte de esta conversación europea

Para Ribera, la participación en este órgano supone una oportunidad para reforzar su papel dentro del grupo y contribuir activamente a la definición de iniciativas que tendrán impacto en toda la organización europea.

La experiencia acumulada por Ribera en ámbitos como la gestión sanitaria, la innovación organizativa, la transformación digital o los modelos asistenciales centrados en las personas podrá compartirse con otras compañías del grupo, al tiempo que permitirá incorporar aprendizajes procedentes de otros sistemas sanitarios y entornos asistenciales.

Esta dinámica de intercambio resulta especialmente valiosa en un momento en que la capacidad de innovar depende cada vez más de la colaboración entre equipos multidisciplinares y organizaciones con experiencias diversas.

Tal y como explica Pablo Gallart, consejero delegado de Ribera, «formar parte de este nuevo Comité Operacional Global es una excelente noticia para Ribera porque representa nuestra voluntad de trabajar como una organización internacional, aprendiendo unos de otros y aprovechando el talento y la experiencia de los siete países en los que estamos. Estoy convencido de que esta colaboración impulsará nuevas oportunidades de innovación y crecimiento, y que nos va a permitir poner en marcha iniciativas conjuntas que generen valor para nuestros profesionales y nuestros pacientes, además de seguir aportando valor a la sociedad».

De compartir buenas prácticas a construir proyectos comunes

Uno de los aspectos más relevantes de este nuevo modelo de coordinación es que va más allá del intercambio de experiencias. El objetivo es acelerar el desarrollo de iniciativas compartidas en áreas estratégicas para el futuro de la sanidad.

Entre ellas destacan la mejora de la experiencia del paciente, el impulso de la investigación y la innovación, la transformación digital, el aprovechamiento de los datos y la inteligencia artificial, la simplificación de procesos y el desarrollo del talento profesional. 

La posibilidad de abordar estos retos desde una perspectiva internacional multiplica la capacidad de aprendizaje y facilita que soluciones que ya están funcionando en una organización puedan adaptarse e implantarse en otras con mayor rapidez.

Mantener la cercanía local con una visión global

Uno de los mayores valores del modelo de Vivalto Santé es que combina una fuerte implantación local con una creciente capacidad de colaboración internacional. La creación de este comité refuerza precisamente ese equilibrio.

Las decisiones sobre la atención sanitaria continúan desarrollándose cerca de los pacientes, los profesionales y las comunidades a las que sirven los centros sanitarios. Sin embargo, la existencia de espacios de coordinación internacional permite aprovechar economías de conocimiento y desarrollar respuestas comunes a desafíos compartidos. 

Para Ribera, formar parte de esta red supone seguir avanzando como una organización conectada con las mejores prácticas europeas, comprometida con la innovación y convencida de que la colaboración es una de las herramientas más valiosas para transformar la sanidad.

Porque en un entorno tan complejo como el actual, compartir conocimiento no es solo una ventaja competitiva: es una responsabilidad con los pacientes, con los profesionales y con la sociedad.

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