Noticia publicada por La Verdad
La cirugía plástica es un medio para quienes desean mejorar, mantener o realzar mejorar, mantener y realzar la apariencia física, eso sí, priorizando siempre la salud y el bienestar del paciente. Se busca, como objetivos, la prevención del envejecimiento prematuro, la corrección de imperfecciones cutáneas o la armonización facial y corporal, sin alterar la expresión ni la esencia de cada persona. Pero más allá de lo que se ve, los beneficios de esta rama médica se reflejan en la autoestima, la confianza y la calidad de vida, puesto que ayuda a las personas a sentirse más cómodas y seguras con su imagen.
Son muchos los pacientes de Cartagena y su comarca que tienen a Ribera Hospital Virgen de la Caridad como su centro de referencia para este cometido, gracias a su conocida Clínica de Estética, que cuenta con un capital humano altamente profesionalizado, comprometido y cercano. De este equipo, destaca el cirujano plástico, estético y reparador Alejandro Sánchez Ródenas, con más de 15 años de especialización en La Arrixaca y estancias en centros de reconocido prestigio de Barcelona, Tokio (Japón) y Taipéi (Taiwán). «Mi trayectoria profesional está basada en una formación sólida y una práctica clínica enfocada en la seguridad, criterio médico e individualización de cada paciente. Me gusta alejarme de los estereotipos y trabajo con objetivos realistas, buscando resultados naturales que respeten la identidad de cada paciente», se describe el médico cartagenero.
Uno de sus puntos fuertes es el trato humano y la cercanía durante todo el proceso: «Es importante estar disponible para el paciente de cara a su cirugía, empezando por realizar el diagnóstico personalmente y diseñar un plan de tratamiento individualizado, y continuar con un seguimiento cercano para controlar su evolución y poder atenderlos ante cualquier necesidad», asegura, resaltando que «este seguimiento lo empiezo tras finalizar la cirugía y también reciben mi visita al día siguiente en el hospital antes de irse a casa».
El cirujano Sánchez Ródenas se ha ganado por méritos propios la confianza y reconocimiento tanto de la profesión como de la sociedad, fundamentalmente por su buen hacer y calidez humana. A su consulta acuden tanto personas con una motivación principalmente estética y que desean una valoración para poder realizarse una cirugía estética (mamaria, corporal o facial) como pacientes que presentan alguna enfermedad o condición médica que precisa ser tratada mediante cirugía reconstructiva.
Plan personalizado
Para Sánchez Ródenas, el punto de partida de cualquier tratamiento es la comunicación. «En una primera visita es fundamental que la información fluya con naturalidad en ambas direcciones, y que el paciente comprenda el plan de tratamiento propuesto, todos los aspectos relacionados y las expectativas reales de cambio», explica. Esa claridad inicial está directamente relacionada con otro concepto clave en su práctica: la indicación adecuada, «que significa que ya se ha dado el primer paso hacia el éxito de esa intervención», resume.
La seguridad del paciente ocupa un papel central en la toma de decisiones. «La motivación y la confianza que el paciente deposita en mí son clave para el éxito de la cirugía. Sentirse seguro le permite tomar decisiones correctas e incluso repercute favorablemente en su recuperación», señala.
En esta dirección
De cara a 2026, el especialista observa una dirección muy definida acerca de las tendencias de cirugía estética: «Cada vez aumentan los procedimientos que ofrecen resultados más naturales y permanentes». En cirugía mamaria, destaca el uso de implantes más ligeros o sin la necesidad de los mismos, aprovechando las técnicas de trasferencia grasa. En cirugía facial, la tendencia apunta al rejuvenecimiento a través de la reposición de tejidos y rellenos naturales, con menor protagonismo de los implantes. Y en cirugía corporal, ganan terreno las técnicas de liposucción de alta definición, como el lipo vaser, y la lipoescultura orientada a una remodelación corporal más armónica.
No es casual que estos procedimientos sean también los que más crecen en consulta, además de procedimientos de rejuvenecimiento facial, como el lifting facial, que, «gracias a las técnicas actuales, cada vez nos permite conseguir resultados más permanentes y naturales», apostilla.
Naturalidad y proporción
La búsqueda de la naturalidad es transversal. «En cirugía mamaria, como en el resto, vamos hacia proporciones acordes a la anatomía de cada persona. Es frecuente usar implantes de menor peso y combinar cirugías corporales para aprovechar la grasa extraída y aportar volumen a la mama de forma más natural», incide Sánchez Ródenas.
Con un profundo conocimiento del campo de la cirugía estética, el cirujano de Ribera Virgen de la Caridad adelanta las tendencias para este año. Entre las cirugías faciales en auge se encuentran la blefaroplastia (párpados), la rinoplastia, el lifting cervicofacial, el lifting de cejas y el lip-lift (elevación del labio superior). «Los pacientes no buscan una cara nueva, sino seguir reconociéndose como ellos mismos; la idea va encaminada a recuperar el aspecto y expresividad de años atrás», remarca.
A nivel corporal, la liposucción también ha evolucionado. «Ya no es una simple extracción de grasa. Las técnicas de alta definición permiten una mejor eliminación, menos flacidez y la posibilidad de transferir esa grasa a otras zonas donde el aumento de volumen mejora el resultado final», subraya.
Miedo, ninguno
A quienes se plantean una cirugía estética, pero sienten dudas, el doctor Sánchez Ródenas, miembro de las Sociedades Española y Murciana de Cirugía Plástica, les manda un mensaje claro: «Es fundamental acudir a un cirujano especializado y acreditado en nuestro país para informarse bien y no entrar a quirófano con miedo, sino con tranquilidad y con plena confianza en los profesionales. Un cierto grado de nerviosismo es normal, pero el miedo no es un buen compañero». Para este especialista, esa combinación de información, seguridad y naturalidad es, en definitiva, la base de la cirugía estética actual y futura.


