Las pérdidas de orina no son normales: los especialistas recuerdan cómo ayuda la Fisioterapia de suelo pélvico

  • Esta especialidad dentro de la Fisioterapia puede ayudar a prevenir y tratar problemas de salud como la incontinencia, el dolor durante las relaciones sexuales, prolapsos o molestias derivadas del embarazo y la menopausia

Perder orina al reír, estornudar o practicar deporte es una situación que muchas mujeres consideran normal. Sin embargo, los especialistas advierten de que este tipo de síntomas no deberían asumirse como una consecuencia inevitable de la edad, el embarazo o el parto, sino como una señal de que existe una alteración del suelo pélvico susceptible de evaluación y tratamiento especializado.

El suelo pélvico es el conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que sostienen los órganos de la pelvis y desempeñan funciones esenciales para el organismo, como el control de la continencia urinaria y fecal, el soporte de los órganos pélvicos, la estabilidad abdominal y la salud sexual. «La pérdida de orina nunca debe normalizarse. Tampoco las molestias durante las relaciones sexuales, el dolor pélvico persistente o la sensación de peso en la zona perineal. Son síntomas frecuentes, pero no normales, y en muchos casos pueden mejorar significativamente con fisioterapia especializada», explica Paula Tejedo, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico de la clínica Ribera Mestalla.

Entre las consultas más habituales se encuentran la incontinencia urinaria de esfuerzo, urgencia o mixta, el estreñimiento funcional, los prolapsos de órganos pélvicos, las secuelas derivadas del embarazo y el posparto, el dolor durante las relaciones sexuales y determinadas disfunciones sexuales tanto en mujeres como en hombres.

Embarazo, posparto y menopausia: etapas clave

Los especialistas destacan que el embarazo y el posparto constituyen algunos de los momentos más importantes para cuidar la salud del suelo pélvico. Durante estas etapas pueden aparecer alteraciones como diástasis abdominal, incontinencia, cicatrices derivadas de cesáreas o episiotomías y dolores lumbares o pélvicos asociados a los cambios físicos propios de la gestación.

Asimismo, la menopausia puede favorecer síntomas relacionados con la disminución de la elasticidad y la funcionalidad de las estructuras pélvicas, afectando al bienestar y a la calidad de vida de muchas mujeres.

Según Paula Tejedo, «la prevención es tan importante como el tratamiento. Una valoración especializada permite detectar factores de riesgo antes de que aparezcan problemas más complejos y acompañar a la mujer en diferentes momentos de su vida».

Un abordaje personalizado para mejorar la calidad de vida

La fisioterapia de suelo pélvico combina diferentes herramientas terapéuticas, entre ellas técnicas manuales, ejercicio terapéutico, educación sanitaria y tecnología específica, con el objetivo de recuperar la funcionalidad, aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Con el objetivo de ofrecer este tipo de atención especializada, la clínica Ribera Mestalla cuenta con una consulta específica de Fisioterapia de suelo pélvico, dirigida a mujeres en todas las etapas de su vida y a hombres con determinadas patologías urológicas, ofreciendo una atención personalizada basada en la evidencia científica.