Noticia publicada por La Voz de Galicia
El doctor Marcos Amor es el nuevo jefe del servicio de Anestesiología y Reanimación del hospital Ribera Povisa, que se ha visto reforzado, recientemente, con la incorporación de cinco nuevos especialistas.
El trabajo de un anestesista va mucho más allá de “dormir” y “despertar” al paciente. Durante la cirugía, es el profesional que vigila de forma continua las constantes vitales, asegurándose de que el organismo funcione correctamente en todo momento.
Además, participa en la preparación del paciente antes de la intervención y en la toma de decisiones clave para el control del dolor, tanto durante la operación como en el periodo posterior.
El doctor Marcos Amor es el nuevo jefe del servicio de Anestesiología y Reanimación del hospital Ribera Povisa. Tras 17 años trabajando en el centro vigués, da ahora un paso al frente para liderar el equipo, convencido del gran valor humano y profesional del servicio y de su enorme potencial.
«La dirección del hospital ha hecho un gran trabajo en estos meses de transición y, aunque nunca estuvo en mi mente aspirar al puesto de responsable, porque a mí lo que más me gusta es la labor asistencial, en este tiempo he sentido el ánimo, la confianza y el respaldo del personal tanto de mi equipo como de muchos compañeros de otros servicios. Ese cariño me hizo plantearme asumir el reto que supone dirigir un servicio muy profesionalizado y altamente comprometido».
«No quiero perder la parte asistencial, por lo que voy a trabajar mano a mano con el equipo, apoyándome en los talentos de mis compañeros para que las tareas se organicen de manera fluida, potenciando las fortalezas de cada uno de sus integrantes. Tenemos un gran equipo, con un gran valor», asegura.
Por la experiencia de todos estos años, el doctor Marcos Amor conoce muy bien no solo a su equipo sino todos los servicios del hospital y la propia dinámica del centro, además del contexto de la zona a la que presta asistencia.
«En el hospital Povisa se trabaja realmente bien. En todos los servicios contamos con profesionales altamente cualificados, y entre todos ofrecemos una asistencia sanitaria de una calidad que está fuera de toda duda», defiende el especialista.
Un equipo consolidado e integrado
«En el servicio estamos haciendo pequeños ajustes y cambios con los que vamos a ser más eficientes. Me ilusiona poder trabajar junto a mis compañeros para mejorar un servicio consolidado y con muy buena reputación del que todos nos sentimos muy orgullosos».
«Estamos, por ejemplo, trabajando en conseguir una mayor antelación en la planificación quirúrgica y de esta forma poder revisar a todos los pacientes con más tiempo y organizar la actividad de manera más eficiente. Conseguimos gracias a esto, que las cirugías se desarrollen sin retrasos innecesarios, aumentando la satisfacción de los pacientes y la eficiencia del quirófano», explica el doctor Amor.
El servicio es referencia nacional en formación. Desde 1991 recibe todos los años a un MIR que realiza aquí la especialidad con un plan de formación perfectamente estructurado y organizado por dos tutoras. «Una gran parte de estos especialistas formados en nuestro hospital pasa a formar parte de nuestro equipo una vez terminada su formación, con un nivel excelente».
Proyectos y mejoras
El equipo de Anestesiología y Reanimación se ha reforzado recientemente con cinco nuevas incorporaciones que permiten aliviar la carga asistencial de los profesionales y abordar nuevos proyectos.
«Me gustaría aclarar que, aunque en momentos puntuales hayamos tenido una alta presión asistencial, el servicio que prestamos a los pacientes ha sido siempre de la más alta calidad y seguridad como es habitual en Ribera Povisa porque contamos con un equipo muy sólido, profesional e integrado». explica el especialista.
«Además de los nuevos anestesistas, la incorporación de un nuevo especialista en Medicina Intensiva nos ayudará a consolidar el equipo diario de médicos intensivistas, que permitirá reforzar la continuidad asistencial, que es clave para realizar un enfoque personalizado y mantener las excelentes cifras de morbimortalidad en el paciente crítico complejo, y que tenemos en la actualidad. Se trata de la figura del intensivista de cabecera», añade.
«Por otro lado, nuestro objetivo es reducir el dolor. Los tratamientos y técnicas para el control del dolor han avanzado muchísimo. Estas mejoras contribuyen a reducir los riesgos y complicaciones quirúrgicas, por ejemplo. El abordaje anestésico multimodal nos permite mejorar tanto el confort como la recuperación postoperatoria, ya que por un lado necesitamos menos dosis de determinados fármacos durante una intervención consiguiendo disminuir consecuentemente los efectos secundarios de los mismos, y por otro, al controlar mejor el dolor tras la operación, también impactamos en una mejor y más rápida recuperación», explica.
En el hospital Povisa se trabaja realmente bien. En todos los servicios contamos con profesionales altamente cualificados, y entre todos ofrecemos una asistencia sanitaria de una calidad que está fuera de toda duda
«Sabemos que hay muchos pacientes que tiene un recuerdo desagradable del postoperatorio debido al dolor que han experimentado durante el mismo y son reacios a considerar una nueva cirugía por este motivo, aunque la necesiten. Es una pena que tengan esa sensación, porque hoy día todo ha cambiado radicalmente gracias a los avances en las técnicas quirúrgicas, al desarrollo tecnológico y a la gran evolución de la Anestesiología en los últimos años», advierte.
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