Noticia publicada por El Diario de Ferrol
Los chequeos médicos consisten en una serie de pruebas diagnósticas con el fin de conocer el estado de salud del paciente y proponerle estrategias para mejorar su condición y su calidad de vida. Son una excelente herramienta para controlar los factores de riesgo, prevenir enfermedades y ayudar a diagnosticarlas en etapas tempranas, cuando son más tratables y pueden tener mejores resultados. Y especialmente indicados cuando se inicia la práctica de una actividad física o deporte exigente.
El Hospital Ribera Juan Cardona ofrece diferentes tipos de chequeos médicos, tres tipos de chequeos generales y otros tres chequeos monotemáticos, que además se pueden adaptar a las circunstancias personales de cada paciente.
Dentro de los chequeos generales, el centro cuenta con un chequeo básico, en el que el especialista asignado realiza un cuestionario acerca de los antecedentes personales y familiares, así como una exploración física (medición de peso, talla, pulso, temperatura y tensión arterial, exploración neurológica básica, otoscopia, auscultación cardíaca y pulmonar), exploración abdominal y exploración de extremidades. Además, se realizan una serie de pruebas, siguiendo el criterio médico del especialista, que incluirían: analítica, hemograma, bioquímica hepática, bioquímica renal, perfil lipídico, glucosa, electrocardiograma y PSA (en hombre mayores de 50 años).
Otro chequeo general más completo añade otras pruebas en función de las necesidades como pueden ser ecografía, espirometría, evaluación auditiva, consulta oftalmológica, citología, ergometría e incluso un TAC de tórax de baja radiación.
Y, por último, el chequeo premium, que sería un estudio más a fondo con más especialidades implicadas y pruebas más concretas en función de los resultados de las realizadas previamente.
Por otra parte, los chequeos monotemáticos son el cardiovascular, el pulmonar y el urológico, con especial foco en enfermedades relacionadas con estas áreas.
La posibilidad de realizar un chequeo específico, y que el contenido esté adaptado y dirigido al paciente concreto, hace que se eviten pruebas innecesarias y que se pueda valorar lo que realmente es relevante en cada caso.
El paciente también se ahorra desplazamientos al hospital porque se coordinan las citas, y no se le complican con visitas separadas a distintos especialistas.
Recomendaciones
Las recomendaciones para realizar chequeos de salud son diferentes. Así en la edad adulta, entre los 20 y los 39 años, se recomiendan exámenes físicos regulares cada 1-3 años, que pueden incluir mediciones de presión arterial, índice de masa corporal (IMC) y evaluación de riesgos de enfermedades crónicas como la diabetes. Para las mujeres, se incluirían revisiones ginecológicas y evaluación de la salud reproductiva. Además, se añadirían pruebas de detección de enfermedades de transmisión sexual (ETS) para aquellos perfiles de riesgo.
En la edad adulta media, entre los 40 y 64 años, sería interesante realizar un chequeo médico anual o cada dos años, que pueden incluir análisis de sangre para colesterol, glucosa en ayunas, y otras pruebas para detectar enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes y el cáncer. Para las mujeres se realizan, además, mamografías regulares y detección de osteoporosis tras la menopausia, y en el caso de los hombres, colonoscopia u otras pruebas de detección de cáncer colorrectal a partir de los 50 años.
Y para edades más avanzadas, de 65 años en adelante, los chequeos médicos deberían ser anuales, con énfasis en la detección y manejo de enfermedades crónicas, así como la evaluación de la función cognitiva, la revisión de las vacunaciones recomendadas (principalmente gripe y neumonía) y pruebas de detección de cáncer de próstata en los hombres.
Es importante tener en cuenta que estas son solo pautas generales y que las recomendaciones específicas pueden variar según la historia clínica individual, los factores de riesgo y las pautas médicas locales. Siempre es mejor consultar con un médico para obtener orientación específica sobre los chequeos médicos adecuados para cada persona.

Beneficios de los chequeos médicos:
- Detección temprana de enfermedades: Los chequeos médicos pueden ayudar a detectar enfermedades en etapas tempranas, cuando son más tratables y pueden tener mejores resultados. Esto incluye enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión arterial y el cáncer.
- Prevención de enfermedades: Los médicos pueden proporcionar orientación sobre hábitos de vida saludables, como una dieta equilibrada, ejercicio regular, abstinencia de tabaco y consumo moderado de alcohol, lo que puede ayudar a prevenir enfermedades crónicas y promover una buena salud.
- Manejo de factores de riesgo: Los chequeos médicos permiten evaluar los factores de riesgo individuales, como el colesterol alto, la obesidad, la presión arterial elevada y la historia familiar de enfermedades, y tomar medidas para controlarlos o reducirlos.
- Monitoreo de la salud: Los chequeos regulares permiten monitorear la salud a lo largo del tiempo y detectar cambios que podrían indicar la necesidad de intervenciones médicas o cambios en el tratamiento.
- Promoción del bienestar general: Además de detectar enfermedades, los chequeos médicos pueden ayudar a promover el bienestar general, proporcionando oportunidades para discutir inquietudes de salud, recibir consejos sobre estilo de vida y establecer relaciones continuas con profesionales de la salud.



