- España pierde el estatus de país libre de sarampión y los especialistas advierten de que no es una enfermedad banal: hasta el 30 % de los niños pequeños puede sufrir complicaciones
- Tres pediatras de hospitales Ribera subrayan que el virus puede permanecer horas en el aire, infectar a más de 15 personas por cada caso y ser especialmente grave en bebés e inmunodeprimidos
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha retirado a España el estatus de país libre de sarampión, tras el incremento de contagios registrado en los últimos años, una situación que ha llevado a los especialistas a insistir en la importancia de no bajar la guardia. Los pediatras Pablo García Montes, del hospital Ribera Virgen de la Caridad; José Ramón García López, jefe del Servicio de Pediatría del hospital Ribera Juan Cardona; y David Gil, coordinador de Pediatría del hospital Ribera Virgen de la Caridad, coinciden en que la vacunación es la herramienta clave para frenar la reaparición de una enfermedad “altamente contagiosa” que puede tener complicaciones graves.
“El sarampión es una enfermedad infecciosa causada por un virus, altamente contagiosa, que afecta principalmente a niños, aunque también puede presentarse en adultos no inmunizados”, explica el doctor Pablo García Montes. El coordinador de Pediatría del hospital Ribera Virgen de la Caridad, el doctor David Gil, añade una perspectiva histórica y epidemiológica que ayuda a entender su impacto: “Antes de la vacuna, el sarampión era una de las principales causas de muerte y discapacidad infantil en todo el mundo. La vacunación ha evitado millones de fallecimientos, pero el virus sigue circulando y puede volver a provocar brotes si bajan las coberturas”.
Los tres especialistas coinciden en que no se trata de una enfermedad banal. “Aunque en muchos casos puede cursar de forma leve, el sarampión no es una enfermedad banal: puede provocar complicaciones graves, especialmente en lactantes, personas no vacunadas e inmunodeprimidas”, señala el doctor García Montes. En la misma línea, el doctor José Ramón García López advierte: “Es grave por su alta contagiosidad y frecuentes complicaciones”.
El doctor Gil insiste en el riesgo que conlleva para los más pequeños: “Hasta un 30 % de los niños puede sufrir complicaciones como otitis, neumonía o convulsiones febriles, y una de las más devastadoras es la encefalitis, que puede dejar secuelas neurológicas irreversibles o incluso provocar la muerte”.
Más del 90 % de contagios en personas sin vacuna
El sarampión se transmite por vía aérea, a través de gotas respiratorias al toser, estornudar o hablar. “Es una de las enfermedades más contagiosas que existen”, subraya el doctor García Montes, quien añade que el virus “puede permanecer en el aire durante varias horas, lo que facilita su propagación”.
El doctor García López precisa que el índice de contagio en personas susceptibles es “superior al 90 %” y que se produce con facilidad en espacios cerrados como escuelas, guarderías, transporte público o centros sanitarios. “La incidencia de casos circulantes obliga a estar alerta y declarar todos los casos que se presenten, a fin de evitar la cadena de contagio”, señala en relación con la decisión de la OMS sobre España.
Por su parte, el doctor Gil recuerda que cada caso puede generar grandes brotes: “Una persona con sarampión puede contagiar a entre 15 y 20 más si no están inmunizadas. Por eso, cuando las coberturas vacunales son altas, se consigue el llamado efecto rebaño, que protege a toda la comunidad”.
Entre los síntomas más frecuentes destacan la fiebre alta, tos, mucosidad nasal, conjuntivitis y un sarpullido que comienza en la cara y se extiende por el cuerpo. El cuadro puede complicarse con otitis, neumonía, diarrea o encefalitis, especialmente en bebés, adultos no vacunados, embarazadas e inmunodeprimidos.
La vacunación, principal barrera frente al virus
Los especialistas insisten en que la vacunación es la herramienta más eficaz para evitar brotes. “Dos dosis de la vacuna triple vírica ofrecen una protección superior al 95 %, lo que la convierte en una de las vacunas más efectivas disponibles”, afirma el doctor García Montes. Por su parte, el jefe del Servicio de Pediatría del hospital Ribera Juan Cardona considera esta elevada protección clave para mantener el llamado “efecto rebaño”. De ahí la importancia de cumplir el calendario vacunal.
El doctor Gil subraya además que no existe un tratamiento específico frente al virus: “No hay antivirales eficaces contra el sarampión; solo podemos tratar las complicaciones cuando aparecen. Por eso la vacunación es fundamental: es el único camino real para prevenir la enfermedad y evitar secuelas graves”.
Aunque una persona vacunada puede contraer la enfermedad, explican los especialistas, suele cursar de forma mucho más leve. “Ante la duda de si uno está vacunado, es seguro y recomendable vacunarse, ya que no supone un riesgo añadido y garantiza protección”, señala García Montes. En la misma línea, el doctor García López añade: “En ausencia de registro vacunal fiable, el paciente debería vacunarse”.
Revisar el calendario vacunal y contactar antes de acudir al centro sanitario
Para los especialistas, la retirada del estatus de país libre de sarampión no implica un riesgo inmediato generalizado, pero sí “una llamada de atención”. “El aumento de casos recuerda que el virus sigue circulando a nivel internacional y que cualquier descenso en las coberturas vacunales puede facilitar su reaparición”, explica el doctor García Montes. “Mientras el virus circule en otros países, la única barrera real es la vacunación”, concluye el pediatra.
El doctor David Gil advierte de que el repunte global responde a varios factores, entre ellos el descenso de las vacunaciones tras la pandemia y la circulación internacional del virus. “No vacunarse no solo afecta a la persona, sino que abre la puerta a que el virus se propague entre familiares y contactos cercanos. Los más vulnerables, como los menores de un año, son los que pagan las consecuencias”, afirma.
Los expertos recomiendan, además, que las personas con síntomas compatibles contacten previamente con su centro sanitario y eviten acudir directamente a urgencias para reducir el riesgo de contagio. Ante la sospecha de sarampión, aconsejan permanecer en aislamiento domiciliario y seguir las indicaciones médicas hasta confirmar o descartar el diagnóstico.





