El grupo Ribera Salud aspira a tener éxito en el campo de la gestión sanitaria por ser una compañía íntegra, innovadora, fiable, justa y estar orientada a la excelencia, lo que implica cumplir las regulaciones tanto específicas de la compañía como las estatutarias y la adhesión a los más altos estándares éticos y de conducta profesional.
Para Ribera Salud, Compliance no es únicamente el cumplimiento de la legislación aplicable y de las normativas internas de la compañía, es su manera de trabajar, pues constituye la base para todas sus actividades y decisiones tácticas de desarrollo del negocio. Forma parte de su cultura como organización y de sus objetivos estratégicos a largo plazo.
Ribera Salud es consciente de que cada uno de sus actos, cada decisión que adopta, puede influir en la manera en que la compañía es percibida por la sociedad a la que sirve y por las demás partes con las que se interrelaciona y, por lo tanto, afectar a la buena imagen y reputación del grupo.
En este sentido, no existe en Ribera Salud tolerancia ni compromiso hacia conductas que puedan suponer incumplimientos normativos, prácticas corruptas o cualquier otra forma de delincuencia, faltas de ética o malas conductas profesionales.
Ribera Salud, desde su firme compromiso con la transparencia, está dispuesta a colaborar con las autoridades competentes.