- El doctor Sergio Calvache, neumólogo, licenciado en Ciencias del Deporte y coordinador de Medicina Deportiva del hospital Ribera Imske, advierte de que algunas patologías cardíacas permanecen ocultas hasta que el organismo hace esfuerzos
- Los especialistas recuerdan que un chequeo deportivo puede prevenir lesiones, detectar factores de riesgo y evitar desenlaces graves como la muerte súbita asociada al deporte
Cada vez más personas practican deporte de forma habitual y participan en carreras populares, pruebas ciclistas o competiciones amateur. Sin embargo, sentirse bien y rendir adecuadamente no garantiza que no existan problemas de salud ocultos que puedan manifestarse en situaciones de máxima exigencia física.
El doctor Sergio Calvache, coordinador deportivo y neumólogo del hospital Ribera Imske, insiste en que la ausencia de síntomas no equivale a la ausencia de riesgo. «Una persona puede encontrarse perfectamente en reposo y descubrir una patología cuando somete al organismo al estrés propio del ejercicio físico intenso», explica.
La principal preocupación de los especialistas es la prevención de problemas cardiovasculares potencialmente graves. Por ello, las guías de Medicina deportiva recomiendan realizar una valoración médica antes de iniciar o aumentar significativamente la actividad física, especialmente en deportistas que entrenan de forma regular.
Según explica el especialista de Ribera Imske, los reconocimientos deportivos permiten detectar alteraciones cardíacas que podrían pasar desapercibidas en una revisión convencional, además de identificar factores de riesgo relacionados con lesiones musculares y articulares. «Lo que más nos preocupa a los médicos es el despistaje de la muerte súbita asociada al deporte, pero también la prevención de lesiones y el conocimiento de la fisiología individual de cada deportista», señala.
La importancia de evaluar al deportista en esfuerzo
Una de las diferencias fundamentales entre una revisión médica convencional y un chequeo deportivo es que este último analiza la respuesta del organismo durante el ejercicio.
«Un paciente puede presentar determinadas arritmias o alteraciones que nunca aparecen en reposo y que únicamente se manifiestan cuando el corazón trabaja a intensidades elevadas», explica el doctor Calvache.
En Ribera Imske, un hospital súper especializado en las patologías y lesiones del aparato locomotor, la valoración incluye entrevista clínica, estudio de antecedentes familiares, exploración física, electrocardiograma, exploración cardiopulmonar y pruebas de esfuerzo avanzadas, entre otras herramientas diagnósticas. Estas pruebas permiten conocer cómo responde el organismo al ejercicio y detectar posibles anomalías ocultas.
Un reconocimiento que salvó una vida
El especialista recuerda especialmente el caso de un joven deportista aparentemente sano que acudió a consulta después de que un reconocimiento médico le impidiera acceder a unas oposiciones. «Durante el estudio detectamos un problema cardíaco importante que precisó cirugía a corazón abierto. El paciente era completamente asintomático y realizaba actividad física con normalidad. Este caso demuestra que rendir bien o encontrarse bien no siempre significa estar sano», afirma.
Señales de alarma que nunca deben ignorarse
Los especialistas alertan de que existen síntomas que deberían obligarnos a suspender inmediatamente la actividad física y solicitar valoración médica. Entre ellos destacan el dolor o presión en el pecho durante el esfuerzo, los mareos o pérdidas de conocimiento, las palpitaciones anómalas, la falta de aire desproporcionada, entrenar con fiebre o la aparición de orina muy oscura tras esfuerzos extremos.
«Ante cualquiera de estas señales hay que parar y consultar. La prevención sigue siendo la mejor herramienta para disfrutar del deporte de forma segura», concluye el doctor Calvache.





