24 Ago España también exporta Sanidad

Revista Médica / Enrique Pita

24/08/2014

 

 

Internacionalizar y exportar son dos verbos que se conjugan en presente en la realidad empresarial española, más aún teniendo en cuenta que la búsqueda de oportunidades en el exterior es una de las claves para salir de la crisis. En este contexto, la sanidad privada no es una excepción, y varias compañías han dado el salto a otros países. Algunas lo han hecho recientemente, pero otras llevan décadas en el proceso de internacionalización. Sea como sea, lo importante es aprovechar las oportunidades.

 

Una de las claves para sacar a la economía del país de la crisis pasa en buena medida por avanzar en la apertura de nuevos mercados en el exterior y, sobre todo, consolidarse en ellos. La economía global exige un cambio de cultura que el tejido empresarial español va adoptando poco a poco, si bien es fundamental subirse al tren cuanto antes para no quedar atrás en un sistema que cada vez entiende menos de fronteras.

 

En este contexto, la sanidad privada española no es una excepción, y distintas compañías prestadoras de asistencia sanitaria y aseguradoras han dado el salto al tablero internacional, buscando en el mercado exterior oportunidades de crecimiento. Como explica el director general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), Manuel Vilches, “el mercado es cada vez más global, más amplio, y tiene menos fronteras, y en el sector sanitario ocurre exactamente igual”. “Si el modelo español de provisión y de aseguramiento privados funciona y puede ser exportable, por qué no lo vamos a intentar”, se pregunta.

 

Las razones para esta expansión son variadas, ya sea por su vocación de compañía global, por una oportunidad concreta que se traduce en la apertura de un mercado más amplio o por la situación coyuntural del país. Así, algunas lo hicieron hace décadas, como Mapfre; otras, con la llegada del nuevo siglo, como el Grupo Hospiten; y en otros casos, como los de Sanitas o Ribera Salud, es mucho más reciente. “Todos los sectores que funcionan lo están haciendo dentro y fuera”, recalca Vilches, que se muestra partidario de que el sector sanitario privado “busque posibilidades fuera”, tal y como lo han hecho los citados grupos “y como, posiblemente, se estén planteando otros”.

 

Latinoamérica, mercado amigo

Pese a que las circunstancias de la economía española llaman a salir al exterior, es muy importante buscar el momento idóneo y elegir el mercado más adecuado a las características de la compañía. Parece que la tradición y la cercanía cultural y lingüística allanan el camino hacia la expansión en América Latina. En este sentido, los ejemplos de Mapfre, Hospiten, Sanitas y Ribera Salud son significativos y responden a distintas estrategias: la apertura de filiales, de centros propios, la adquisición de grupos o centros consolidados y la participación en el accionariado.

 

Sin embargo, la sanidad privada no mira solo a Latinoamérica. También Oriente Medio y el norte de África, por su cercanía –“y porque nos entendemos mutuamente”, apunta Vilches– se pueden convertir en potenciales mercados en los que la sanidad privada española podría estudiar su implantación. Por ejemplo, Asisa ya presta cobertura sanitaria en Guinea Ecuatorial. No obstante, tal y como apunta el director general del IDIS, antes es necesario que se calmen su situación geopolítica y las tensiones sociales y religiosas.

 

Caso distinto es el mercado asiático, en el que “la diferencia cultural, la distancia o los costes de implantación” plantean más dificultades, explica Vilches. Sin embargo, sí hay compañías españolas de otros ámbitos implantadas allí, y quizá en un futuro el sector sanitario podría dar el salto, más aún teniendo en cuenta que en buena parte de los países asiáticos la sanidad privada es la única que hay. Lo cierto es que en los últimos meses se han abierto posibilidades en un mercado tan inmenso como China, donde las autoridades han relajado ligeramente las restricciones para la implantación de empresas provisoras en algunas áreas del país. Aunque la medida “es muy positiva”, todavía es muy incipiente, como explica Vilches, “y habrá que esperar a ver cómo se concreta”.

 

Así, la compañía aseguradora Mapfre, que está presente en 47 países de los cinco continentes, solo opera en el ramo de Salud en 17 países, la mayor parte de ellos en Latinoamérica, pero también en Europa y Asia, y está dando los primeros pasos para comenzar a ofrecer seguros de salud en Brasil. Por su parte, Hospiten se lanzó al Caribe en el año 2000, abriendo un primer hospital propio en la República Dominicana con el apoyo de Corporación Financiera Internacional, una filial del Banco Mundial, y hoy en día cuenta con centros propios también en México y Jamaica.

El salto más reciente es el de Sanitas. Su pertenencia al grupo británico Bupa situó a la compañía que dirige Iñaki Ereño en la casilla de salida para abrir el melón de Latinoamérica, mercado estratégico al considerarlo uno de los que ofrece un mayor potencial. Fruto de esta estrategia, Sanitas confirmó en febrero de este año la compra por 250 millones de euros del 56 por ciento de Cruz Blanca Salud, uno de los principales grupos sanitarios chilenos, que opera también en Perú.

 

Alianzas multisectoriales, otra opción de expansión

Ribera Salud representa el cuarto eje de la fórmula de la expansión en el exterior. En su caso, al ser una compañía que opera bajo el modelo PPP (modelo participativo público-privado), las alternativas son otras. Así, tras 16 años de experiencia en España, y con un modelo que ha sido referente para la puesta en práctica de estructuras similares en países del continente americano y Europa, la compañía que dirige Alberto de Rosa se ha lanzado al exterior y, a lo largo de 2014, se han inaugurado en Perú dos hospitales que operan bajo el llamado modelo Alzira, en los que Ribera Salud participa con un pequeño porcentaje en la sociedad gestora, si bien su principal aportación es ofrecer asesoramiento técnico al proyecto.

 

Esta vía, la del modelo PPP, abre además la posibilidad de alcanzar alianzas multisectoriales entre grupos españoles para abordar la construcción y gestión de infraestructuras sanitarias en el exterior. “Es un modelo que encaja perfectamente en Sudamérica, porque al no tener que afrontar grandes inversiones iniciales, permite disponer de los activos muy pronto y poder ofrecer el servicio, que es lo que realmente necesitan las empresas”, explica Vilches.

 

En este sentido, el foco del modelo PPP está principalmente en Colombia, Perú, Chile, Brasil y México, donde numerosos grupos españoles, especialmente constructoras, cuentan con una larga experiencia en este modelo, pero no tanto en infraestructuras sanitarias, por lo que podría entrar dentro de la lógica que buscaran alianzas con compañías del sector salud que se convirtieran en el último eslabón de la cadena.

 

En definitiva, tal y como explica el director general del IDIS, “una buena calidad asistencial se entiende en todo el mundo, desde China a Estados Unidos”, por lo que un modelo como el español –“muy bueno, bastante mejor que en otros países”– es perfectamente exportable, “y si se puede hacer a unos costes razonables, hay que hacerlo”. “Las cosas están muy claras: si hay una oportunidad, cualquiera que tenga intención y ganas debe aprovecharla, sea en Latinoamérica o en el Lejano Oriente. Lo importante es buscar el momento, contar con el modelo apropiado y tener la posibilidad de implantarlo”.

 

Ribera Salud, un modelo objeto de estudio

En 1999 se puso en marcha el modelo PPP sanitario en el Hospital de La Ribera. Conocido como ‘modelo Alzira’, esta experiencia ha sido estudiada, visitada y adaptada en el panorama internacional. Instituciones como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo o el Foro Económico de las Américas se han mostrado interesadas, y la Harvard Business School está preparando un estudio del caso para sus alumnos. De acuerdo con un informe presentado por Mark McClellan, director de Iniciativas en Innovación en la Asistencia Sanitarua y Valor en el Instituto Brookins (Estados Unidos) en la última cumbre World Innovation Summit for Health, “en términos de resultados, calidad y costes, el modelo ha cosechado resultados impresionantes”.

 

Con estas credenciales, su salida al exterior parecería una consecuencia lógica. Así, ya hay experiencias en países tan dispares como Canadá, Italia, Reino Unido, Suecia o Alemania, entre otros, y en Portugal ya hay cuatro hospitales (en Cascais, Lourdes, Braga y Vilafranca de Xira) que funcionan así y que dan cobertura a un 15 por ciento de la población portuguesa.

 

Pero el hito más significativo ha sido la apertura de los dos primeros hospitales de América Latina basados en esta fórmula: el Hospital del Callao y el Hospital Villa María del Triunfo, ambos en Perú, en los que Ribera Salud participa con un cinco por ciento de la sociedad gestora y tiene un destacado papel como asesora técnica. Aún así, no es esta la única experiencia internacional de la compañía que dirige Alberto de Rosa, ya que su sistema informático Florence, propiedad de Torrevieja y Vinalopó Salud, está implantado en 14 hospitales públicos de Chile.

 

Reportaje completo disponible en http://www.rmedica.es/edicion/199/espana-tambien-exporta-sanidad-privada

 

 



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