20 Abr Impulsando una sanidad de futuro

El Mundo de Valencia / Alberto de Rosa Torner – Consejero Delegado Ribera Salud grupo

20/04/2014

 

 

En estas últimas semanas tras la muerte del ex presidente Adolfo Suárez, estamos asistiendo al interés de la sociedad de recuperar la memoria colectiva y de destacar los grandes momentos de reformas que se han producido en nuestra etapa democrática. Y creo importante hacerlo también sobre la evolución en nuestro modelo de bienestar. Hoy parece extraño rememorar que, muchos de ellos, se hicieron por consenso o amplísima mayoría de los partidos democráticos representada en el Congreso de los Diputados. La Constitución Española, el Informe Abril, el Pacto de Toledo sobre las pensiones, la Ley 15/97 sobre nuevas fórmulas de gestión, etc. han ido definiendo primero, y concretando después, nuestro modelo de bienestar. Quiero detenerme en el llamado Informe Abril que, planteado por el CDS de Adolfo Suárez, fue aprobado por unanimidad en el Parlamento y estudió propuestas para la reforma y sostenibilidad del sistema sanitario público en el año 1991. Una de sus primeras propuestas fue la separación entre la financiación y la provisión de los servicios en nuestro Sistema Nacional de Salud.

 

Esta propuesta ya estaba siendo implantada en alguna Comunidad Autónoma, como Cataluña, y sirvió para inspirar el nacimiento y desarrollo posterior de las empresas públicas, fundaciones y concesiones administrativas por todo el territorio nacional, independientemente del color político de los gobernantes de turno.

 

Es increíble que hoy, casi 25 años después, habiéndose cumplido las advertencias de la falta de sostenibilidad del sistema sanitario público, haya diferentes colectivos que defiendan un sistema financiado y gestionado 100% públicamente. Algo se habrá hecho mal, algo se estará explicando mal, cuando el retroceso en el debate intelectual es de casi 25 años mientras que en todos los países de nuestro entorno europeo, Francia es el último ejemplo, se ha avanzado en un cambio de modelo y en la introducción de nuevas fórmulas de gestión, lo cual va a hacer que aumente nuestra distancia en la convergencia con el desarrollo económico y social de nuestros principales socios de Europa. Hasta EE.UU, siempre por detrás de Europa en el desarrollo de su modelo sanitario público, ha emprendido el último año una reforma sanitaria, lo que refleja que la necesidad de reformar y mejorar el sistema de salud es global.

 

La reforma impulsada por Obama, está teniendo efectos positivos en el tejido asistencial y en la creación de una nueva cultura en la gestión de la salud entre los profesionales sanitarios y los ciudadanos, basada en el desarrollo de centros innovadores denominados “organizaciones de sanidad responsable” (ACO en sus siglas en inglés) donde se apuesta por incentivar a los profesionales en función de resultados en salud alineando sus objetivos a los de la organización.  Se habla de estas “organizaciones de sanidad responsable” como unos laboratorios de innovación en el que destaca la gran inversión en tecnología de la información para segmentar pacientes de riesgo y ser más proactivos en el diagnóstico y tratamiento. Plantean nuevas líneas de implicación de la enfermería, el impulso a la asunción de responsabilidades por parte del propio ciudadano y nuevas estrategias asistenciales, apoyando la prevención y áreas asistenciales.

 

Y me gusta que a estas organizaciones norteamericanas se les llame “organizaciones de sanidad responsable”  porque es una muy buena definición de lo que es el Modelo Alzira que nació en la Comunidad Valenciana. Una organización de sanidad responsable” con 16 años de experiencia. Un modelo en el que gracias a la colaboración entre el sector privado, -más flexible al poder incentivar y alinear a los profesionales e incorporar rápidamente las mejores prácticas-, y la Administración Pública, el camino hacia la innovación y la excelencia es más hacedero. Un modelo pionero, basado en lo que definimos como el triángulo del éxito: gestión clínica avanzada, gestión de las personas y apuesta por los sistemas de información. Un modelo responsable, que intenta preservar y hacer sostenible el sistema público de salud, pero aplicando sistemas, metodología y una organización del siglo XXI.

 

Y así lo han reconocido en la última cumbre mundial de Innovación WISH celebrada en Doha (Qatar) donde el pasado diciembre se presentó el Modelo Alzira como uno de los 7 casos mundiales de éxito porque, según el informe “Focusing accountability on the outcomes that matter” dirigido por el Director de iniciativas en Innovación en la Asistencia Sanitaria y Valor del Instituto Brookings (EEUU) “ha demostrado de forma convincente la viabilidad de organizaciones sanitarias público privadas con mejores cuidados a más bajo coste”. El informe indica que “en términos de resultados, calidad y costes, el modelo Alzira ha cosechado resultados ciertamente impresionantes”. Se destaca que el modelo “ha tenido éxito a la hora de alinear los intereses de todas las partes involucradas. Incentiva a los proveedores y colaboradores estratégicos con pagos per cápita, a los médicos a través de incentivos por desempeño y a los pacientes con un modelo que apuesta por los cuidados de salud”.

 

En esta época en la que ya empieza a anunciarse copagos y aumentos en la presión fiscal, en la que tribunales de la UE echan atrás medidas tan injustas como el céntimo sanitario, los que luchamos por las reformas, la profesionalización y desburocratización de nuestra sanidad pública tenemos que reivindicar hoy, más que nunca, el Informe Abril y el desarrollo de Organizaciones de Sanidad Responsable.



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