25 Nov VII Congreso Europeo de Pacientes: “La gestión de las personas sigue siendo la gran asignatura pendiente del SNS”

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Diario Médico / Alicia Serrano

25/11/2013

 

 

La sanidad privada toma la delantera en herramientas de fidelización

Fidelizar y motivar al médico no es tarea fácil, y mucho menos en los tiempos que corren de recortes y precariedad laboral. Las comunidades autónomas lo saben y son conscientes de que hace falta crear herramientas que estimulen al facultativo del Sistema Nacional de Salud (SNS), pero la gestión de personal sigue siendo su gran asignatura pendiente. El director de Recursos Humanosde la Consejería de Madrid, Armando Resino, comentó hace unos días a Diario Médico que cada vez es más necesario fidelizar al facultativo. Es cierto que no profundizó en la manera de hacerlo, pero sí apuntó que es preciso diseñar herramientas que hagan esta función dentro de una política de Recursos Humanos nacional que, en su opinión, no existe.

 

Abrir camino
Salvo excepciones como la del País Vasco -que presume de que fideliza más a sus médicos que el resto de regiones gracias al acuerdo de las condiciones de trabajo del personal de Osakidetza 2007-2009, donde se subió el precio de las guardias en el primer nivel asistencial y se instauró la carrera profesional (actualmente congelada en la mayoría de las autonomías)-, al SNS todavía le falta mucho camino por recorrer en estas lides y es la sanidad privada la que está tomando la delantera y abriendo camino. “La flexibilidad de la gestión privada permite introducir herramientas que son más difíciles de implementar en un sistema público tan burocratizado”, explica a DM Salvador Sanchís, director corporativo de Recursos Humanos del Grupo Ribera Salud. En su opinión, las diferencias a la hora de motivar al médico de la pública y de la privada son grandes. “En el sistema retributivo no sólo valoramos la formación técnica y la experiencia del médico, sino también lo que hace y cómo lo hace, es decir, remuneramos su aportación a la organización”.

 

El café para todos del Sistema Nacional de Salud es el principal escollo al que se enfrentan los facultativos para progresar. “La motivación para un médico debería ser fácil, pero suele enfrentarse a dos graves amenazas: la deshumanización de la relación médico-paciente, y los esquemas organizativos burocratizados con su mal entendido igualitarismo”, dice Antonio Martínez-Brocal, director de Recursos Humanos de la Clínica Moncloa de Madrid, que recalca que los principales elementos motivadores del facultativo son “el paciente, su reconocimiento en lo personal, social y económico, así como su participación en condición de protagonista dentro de la propia organización”.

 

Como él, Sanchís apunta que el médico no quiere un sistema que trata a todos por igual, independientemente de lo que haga, cómo lo haga y de los medios que tenga para hacerlo. “Los profesionales del sistema público están reclamando desde hace tiempo cambios en la gestión y una mayor profesionalización en los directivos y gestores, y creo que en cierta medida se está avanzando. Sin duda queda mucho por hacer, todavía hay mucho inmovilismo así como una defensa de intereses particulares y de unos privilegios adquiridos”.

 

Desarrollo profesional
¿Cómo fideliza la sanidad privada a sus facultativos? “Trazando conjuntamente con ellos su propio desarrollo profesional y haciéndoles sentir parte activa de nuestra organización”, explica Sanchís. De hecho, este directivo asegura que la respuesta del galeno es satisfactoria, ya los índices de rotación y absentismo son muy bajos. “Cada vez son más los médicos que se interesan y que quieren formar parte de nuestras organizaciones. En los últimos procesos de selección para los Hospitales de Vinalopó en Elche y Torrejón de Ardoz en Madrid, recibimos más de 4.800 solicitudes de facultativos para incorporarse a nuestro proyecto, tanto en el sector público como privado”.

Martínez-Brocal insiste en que desde la Clínica Moncloa “se procura compartir con los profesionales los valores”: el paciente como centro de nuestras actuaciones, asistencia de calidad, tecnología de vanguardia y la posibilidad de actuar de forma multidisciplinar en procesos clínicos”.

Sin embaro, Francisco Miralles, secretario general de CESM, tiene una visión completamente diferente:”Los médicos pensamos que fideliza más la pública que la privada y la prefiere el 95 por ciento de los profesionales, otra cosa es que muchos compatibilicen ambos sistemas”. En su opinión, la posibilidad de llegar a ser estatutario es muy atractiva para el médico, pero también lo es “el volumen de servicios y pacientes que ofrece la sanidad pública, que tiene distintas y variadas patologías, y donde se aprende continuamente. En la privada pasa menos”.

El secretario general de CESM también reconoce que, en estos momentos, “la sanidad pública no es tan atractiva para los más jóvenes, sobre todo por la inestabilidad laboral actual, y que la privada es la que ofrece contratos fijos”.

La retribución no es siempre lo primero

Expertos en recursos humanos de la sanidad privada insisten en que el salario no es un elemento fundamental para motivar y fidelizar al médico:”Ayuda, pero sobre todo es la herramienta de comunicación más potente con la que cuenta la empresa”, dice Antonio, Martínez-Brocal, director de Recursos Humanos de la Clínica Moncloa de Madrid. Para él, es un error habitual considerar el salario variable como una herramienta para impartir justicia, “ya que tendemos a pensar que este tipo de retribución debe compensar conceptos como el mérito, la implicación o el esfuerzo. Estas aspiraciones buenistas nos adentran en un círculo que a menudo condenan estos sistemas al fracaso”.



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