21 Nov Alberto de Rosa: “El modelo de concesión aporta inversión, eficiencia y una gestión del siglo XXI”

Gestiona Radio (publicado en Sanifax) / Entrevista realizada por Arturo Criado

21/11/2013

 

 

P – En el proceso de externalización de hospitales en la Comunidad de Madrid, ¿cuál es hoy la situación exacta?

R – Como saben el asunto dura ya algún tiempo. En su día hubo algunos grupos que presentaron recursos contra este proceso. Hubo una serie de sentencias contradictorias dependiendo del Juzgado que las dictaba y el presidente de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ de Madrid decidió llevarlo al pleno, que acaba de tomar la decisión de esperar a que se resuelva su recusación antes de dictar sentencia.

 

P – ¿Llegaron a poder empezar a trabajar?

R – Tuvimos la suerte de ser adjudicatarios el día 9 de agosto. Y empezamos a trabajar con todos los equipos directivos y profesionales de los hospitales. Tengo que decir que la acogida fue extraordinariamente positiva. Y aprovecho para enviarles un mensaje de apoyo. Vista esta situación de incertidumbre, que no beneficia a nadie, todos los profesionales que conocimos en los proyectos fueron gente estupenda. Y en ellos creo que hay que apoyarse para hacer unos grandes proyectos hospitalarios. Pudimos trabajar hasta el 11 de septiembre, en que se decretó la paralización del proceso, con absoluta normalidad. Y como detalle, de las 198 personas a las que se ofreció pasar a depender de la empresa, 191 nos firmaron el contrato indefinido sin periodo de prueba, con unas condiciones laborales que creo que no tiene ni siquiera la Administración sanitaria. La verdad es que fue mes de intenso trabajo y positivo.

 

P -¿Por qué da la sensación de que todo el sector está en contra del proceso?

R – Ribera Salud es una compañía que lleva trabajando desde 1997. Con lo que conocemos toda la historia de este modelo de colaboración público privado en España. Comenzó en la ciudad de Alzira hace más de 15 años. Y en estos procesos siempre se repite que al anunciarlos, hay gente que se opone. Habitualmente las mismas personas y grupos. Y luego son proyectos que acaban siendo un éxito. Todas las encuestas que hacemos a la población son enormemente positivas.

Periódicamente hacemos una entre la gente que acude a los hospitales que están funcionando en la Comunidad Valenciana y el 94% desconoce el modelo de gestión. Y eso siempre nos gusta decirlo, porque creemos que al ciudadano no le preocupa quién gestiona sino cómo se gestiona.

Además, también en el año 97 hubo un sindicato que llevó hasta el Tribunal Supremo el concurso del Hospital de Alzira. Es una historia algo vieja y que ya conocemos. Por lo que he podido ver, con las personas con las que hemos estado hablando, creo que estas movilizaciones que estamos viendo no representan el sentir general de los profesionales.

 

P – ¿Y cuál es el sentir ahora mismo que hay dentro de la sanidad pública a su juicio?

R – Si analizamos la situación no solamente de la sanidad, sino de otros sectores, es verdad que España está atravesando un momento difícil. Desde mi punto de vista hay muchos sectores con reformas planteadas. Y parece siempre que estas reformas pasan de largo en la sanidad, un sector que no olvidemos representa el 9,5% del PIB. Y que es básico para el sistema de bienestar.

Además, nadie discute el modelo de sanidad que queremos en España.

Queremos una sanidad pública, gratuita, universal y equitativa. Pero muchos creemos que hay que modernizarla y hacer reformas. No podemos continuar trabajando como hace 50 años, con esquemas arcaicos y burocratizados. Y creo que el sentir en general del sector, los profesionales, las sociedades científicas y las sociedades de gestión, es que hay que hacer reformas dentro del sector sanitario. Cosa que además ocurre en Suecia, Alemania, Inglaterra, Portugal u Holanda.

En Holanda ahora mismo se ha anunciado una reforma del sistema del bienestar. Y España no puede permanecer ajena a ese proceso. Como tampoco lo está Estados Unidos…

 

P – El modelo sanitario de Estados Unidos permítame, quizá no sea el mejor ejemplo. Por eso le pregunto, ¿cuál es el mejor modelo? Realmente el modelo mixto, el modelo de externalización ¿es el mejor que podemos emplear en este momento?

R – Lo primero que hay que hacer es no enfrentar a la sanidad pública y privada. España tiene un modelo sanitario público y la inmensa mayoría, por no decir todos los ciudadanos, queremos mantener ese sistema público. Sí que es verdad que hay un problema de gestión y eficacia que ya en el año 1991 el Informe Abril, que se aprobó por unanimidad del Congreso, señalaba.

Es verdad que las reformas se podían haber introducido durante una época de bonanza. Pero en esta época de crisis esa necesidad es más visible. ¿Qué ventajas tiene el modelo de colaboración público privada? El gran problema para mí no es si 5 hospitales se gestionan de un modo privado durante un periodo de tiempo con una concesión. El problema son los grandes hospitales de España que están consumiendo presupuestos de 500 y 600 millones de €. Y en los que todavía los sistemas de información no están extendidos. Es decir, no hay ningún sector económico en ningún país en el que se sigan gestionando igual que hace 50 años grandes partes del presupuesto.

 

P – Bueno, hay otros sectores, por ejemplo la Justicia…

R – Pues sí, la justicia efectivamente es una de las asignaturas pendientes y también es un sector en el que hace falta hacer reformas. Ahí coincido plenamente con usted. En general, creo que la Administración pública española necesita reformas. Yo hablo de sanidad, que es lo conozco. Y en sanidad los expertos creen que es un sector en el que claramente hacen falta esas reformas.

En cuanto a comparación de costes, quien puede hacer eso es la Administración. Sí quiero apelar a la necesidad de hacer mucha pedagogía y transparencia. Hay que explicar las cosas. No hay que hacer demagogia en algo tan importante como la sanidad. Y desde luego somos partidarios del modelo de concesión porque creemos que podemos aportar valor, inversión, ahorros y una gestión del siglo XXI a una sanidad del siglo XXI. Y se tiene que hacer, evidentemente, con comprobación en los datos, así como despolitizando y profesionalizando un debate tan importante como éste.

 

P – ¿Y cuáles serían esas reformas a llevar a cabo dentro de la sanidad? ¿Por ejemplo, implantar de una vez por todas la tarjeta sanitaria única y la historia clínica única?

R – Creo que hay que sentarse y hacer un debate y reflexión profundos. Hay veces que pienso que ojalá pudiéramos volver a hacer el Informe Abril que se hizo en el 91, donde hubo un consenso de todas las fuerzas políticas. La gran asignatura pendiente desde mi punto de vista del Sistema Nacional de Salud es una gestión de los recursos humanos moderna y profesional. Es verdad que el sistema funcionarial burocrático no permite premiar al que mejor lo hace. Ni diferenciar al que mayor valor añadido está aportando al sistema. Tratar igual al que es desigual, es desincentivador.

De hecho, en el modelo de concesión, parte de la retribución está vinculada a resultados de salud. Porque es el mejor modo de alinear el principal activo que tenemos, los profesionales, con los objetivos de conseguir mejores resultados en la atención. Sin duda es una asignatura pendiente. Pero podríamos hablar de sistemas de información, eficiencia en compras, servicios compartidos…

 

P – ¿Qué ahorro se produce con este modelo público privado?

R – En la Comunidad Valenciana, donde quizás el recorrido de este modelo de colaboración es más amplio, la Administración siempre asegura que los ahorros están en el entorno de un 25%.

 

P – ¿Y eso llega sin recortar recursos?

R – ¡¡ Claro !! Yo siempre hablo de dos fórmulas. Una es la que le llamo “el triángulo del fracaso”, que son los recortes, el copago y la congelación salarial. Que es habitualmente la que utiliza la Administración. Y a nosotros nos gusta hablar del triángulo del éxito, que es la combinación de una gestión clínica moderna y gestión de recursos humanos…

 

P – Pero la gente a ustedes les ve como los señores de negro que vienen con la tijera…

R –  Por eso entiendo que hay que hacer más pedagogía. Y es cierto que los agentes debemos hacer autocrítica. Hay que explicar por qué venimos a hacer las cosas probablemente de forma más moderna y con más flexibilidad dentro de la organización. En Ribera Salud estamos orgullosos de lo que hemos hecho estos 15 años. Hay escuelas de negocios y universidades  internacionales que están estudiando y valorando positivamente los resultados de esta gestión.

 

P – A veces parece que están muy callados y que el debate lo ganan sus contrarios…

R – Puede ser… Durante 15 años nos hemos dedicado a intentar dar la mejor atención posible a los ciudadanos que nos han encomendado la Administración. Ese es nuestro objetivo. Esta “batalla” ya la vivimos en el 97. Y en los últimos meses, Madrid ha sido una batalla importante. Nosotros Estamos seguros de lo que hemos hecho. Y creemos por las encuestas que los ciudadanos están también satisfechos. Es cierto que posiblemente tenemos que salir más y explicar las cosas. Y desde luego lo hemos hecho siempre que se cursan invitaciones a Ribera Salud. ¿Lo que hacen otros? Creo que todos debemos darnos cuenta que España está en un momento de crisis. Y todos los sectores tenemos que ver qué podemos hacer para ayudar a España a salir de la crisis.

Por ejemplo, hablamos de que éste es un sector que puede ayudar a compañías que quieren internacionalizarse a salir al exterior. Porque el modelo sanitario español es reconocido en el mundo. Y estamos empezando a apostar por alianzas con grupos empresariales para salir a países como Chile, Perú, México o incluso Inglaterra, que miran estas experiencias con interés.

 

P – ¿Por qué esta gestión hospitalaria es una mera encomienda sin merma de derechos?

R – Vayamos a los hechos. En la Comunidad Valenciana este modelo funciona desde hace 15 años y no ha habido problemas. La población no se ha opuesto y los resultados de encuestas son muy positivos. Además, esta concesión es por un periodo y a los 15 años los políticos deciden si continúa. Luego la última decisión la tiene la Administración. Pero hay otros modelos en España.

Por ejemplo, Muface, en el que todos los años 2 millones de funcionarios eligen entre una sanidad prestada por compañías de seguros o por la sanidad pública. El modelo de colaboración público privada no supone un cambio de modelo en sí. Hablamos de gestionar un servicio público durante un periodo. Algo en lo que las concesiones administrativas en España son referente mundial.

Mantengamos por ello los valores y principios de la sanidad pública. Y reformemos la gestión.

Porque el problema de la gestión va a ser inexorable cara a la sostenibilidad en los próximos años.



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