02 Jul Fray Junípero tiene sustituto y los suspiros de Ángela Merkel

Gaceta Médica / Dr. Bartolomé Beltrán

02/07/2012

 

 

Resulta reconfortante que Alberto de Rosa, director general de Ribera Salud, siga dale que te pego y represente a nuestro país como la única empresa española que ha asistido a la Conferencia Anual de Foro Económico de las Américas celebrado en Montreal. Está bien eso de predicar como si fuera Fray Junípero Serra en el territorio más americano para promover su filosofía del “Modelo Alzira: financiación capitativa e integración asistencial; en el futuro del sistema”. Y está bien porque mientras se debate el futuro del grupo asistencial en áreas más económicas que sanitarias hay que echarle mucha enjundia y tenacidad a la filosofía ortodoxa de ese modelo cuando algunos solo se fijan en los números y pasan por alto eficiencia y calidad. Más aún aquellos que intentan transformar inversiones a largo plazo en el sistema público en cortoplacismos rentables para beneficios privados. Ya sé que soy un entusiasta de este modelo… ¿Y qué? ¿Es acaso negativo que un médico que ha trabajado en el sector público y en el área privada incluso compatibilizando en ocasiones ambos sistemas no pueda sentirse feliz en un hospital que lleve la marca de este modelo?

Que si el Grupo Mercadona, que si los enredos de Bankia y yo qué sé cuántas diatribas o pesquisas. Incluso el estudio en profundidad de Capio que no cristalizó y las valoraciones del noble socio de referencia que es Asisa, en algunas estructuras hospitalarias.

Nos consta ahora que el consejero delegado del Banco de Sabadell, Jaime Guardiola, está recibiendo inputs muy positivos de sus principales ejecutivos para culminar un final feliz pues Ribera Salud formaría parte probablemente de sus proyectos de futuro. Este asunto es el típico que en el ámbito de la financiación de la banca tiene tantas connotaciones que debido a la maraña de la crisis hace que algo que se habría resuelto con primorosa celeridad se enrede en ese baúl de cosas que tiene que aprobar el Comité de Dirección cuando quiera el presidente.

Vivimos tiempos en los que los presidentes ni están ni se les espera porque viven pendientes de De Guindos, del presidente del Banco de España, Luis María Linde, de Rajoy y del último suspiro de Ángela, la Merkel, claro.

Así que tranquilos, celadores, auxiliares, médicos, enfermería, gestores y gentes de buena voluntad del Grupo Ribera Salud que cuando den la vez en esa cola de la ventanilla de las decisiones estratégicas saldrá el sol y se hará la luz en este túnel que tanto os agobia aunque todos cada día deis la mejor asistencia de la que sois capaces.

Otras adversidades se resuelven. He recibido con enorme alegría las reformas planificadas en la reunión del Consejo Interterritorial con la ministra Ana Mato en relación con las especialidades médicas. No se imaginan ustedes la cantidad de protestas, malos rollos y adversidades emocionales que tenían los psiquiatras infantiles, los genetistas y gente de bien de las ciencias biomédicas cuando su trabajo era tan diferenciado y poliédrico que podía concretarse en una disciplina con características propias.

En los programas de radio y televisión antes o después de hablar del código genético, de los chips, de diagnósticos preventivos de cánceres familiares o bien en el mundo de los más pequeños de procesos como el autismo, la anorexia e incluso del trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), me contaban los expertos la imperiosa necesidad de vertebrar su especialidad con rango propio. Entre el 80 y 90 por ciento de las enfermedades raras son de origen genético. Pero en países como España, Grecia y Bélgica no se pusieron las pilas hasta que finalmente se reconoció la genética como especialidad médica en la Unión Europea el día 3 marzo 2011.

Recuerdo que en el 56 Congreso de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y del Adolescente (Aepnya), celebrado el año pasado en Alicante, se hizo hincapié en la necesidad de reconocer esta especialidad, con el lema “Diseñando el futuro”, aludiendo el reconocimiento de esta especialidad.

Este paso es fundamental para los profesionales y Ana Mato va a ser al final, por medio del Consejo Interterritorial, quien firme este nuevo catálogo de especialidades médicas que viene a consolidar el Mapa de las disciplinas que completan las Ciencias de la Salud. Así se inscribe a nivel oficial lo que en la práctica diaria médica ya es un hábito en la docencia, asistencia e investigación. Seguro.



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