15 Abr Impulso a la gestión privada de la sanidad

Las Provincias / Laura Garcés

15/04/2012

 

 

¿Cómo financiamos la sanidad pública para garantizar su futuro? De pocas cuestiones se viene hablando tanto en la Comunitat en los últimos meses. Casi a diario se anuncian acciones para favorecer el ahorro o frenar el gasto, al tiempo que se advierte de la necesidad de incrementar la productividad sin perder de vista la necesidad de ganar en eficiencia. Los responsables de la sanidad pública controlan el gasto de los extranjeros, vigilan la factura farmacéutica, ajustan las nominas del personal, aprueban planes en busca de excelencia…Y no olvidan recordar a los ciudadanos que el uso racional de estos servicios es clave.

No siendo poco, no parece suficiente. La búsqueda de alternativas no cesa. Ahora el Consell se plantea aumentar el peso de la gestión privada en la sanidad. Los futuros hospitales de Gandía y Liria pueden ser los próximos en incorporarse al modelo. La Conselleria de Sanidad afirma que esta posibilidad se “está estudiando”. No descarta, además que pequeños centros ya en marcha, quizás hospitales comarcales, corran la misma suerte.

En esta iniciativa la Comunitat Valenciana ya esta entrenada desde que hace mas de una década, inaugurase en España la gestión privada de hospitales públicos de la mano del que se conoce como modelo Alzira o de concesión administrativa.
Desde que a las cero horas del primer día de 1999 abrió sus puertas el Hospital de la Ribera (Alzira) hasta hoy, ya son cinco los centros sanitarios de gestión privada que están en marcha en la Comunitat.
Cerca de un millón de valencianos (20% de la población) recibe atención en estos hospitales que permiten a las arcas públicas un ahorro anual de de 154 millones de euros.

Alzira, Torrevieja, Denia, Manises y Elx (Hospital del Vinalopó) describen el territorio de la Comunitat que entre 1999 y 2010 ha recorrido un modelo de gestión (concesión administrativa) a cuyos encantos otras autonomías no se han resistido en busca de reducir el gasto público. Desde Ribera Salud, firma presente en la gestión de los cinco hospitales valencianos, apuntan que en España “funcionan ocho hospitales bajo este modelo y uno está en construcción”.

Se refieren con ello a las actuaciones en la Comunidad de Madrid, donde también existe un laboratorio público con gestión privada, al tiempo que recuerdan el “reciente anuncio de Castilla – La Mancha de apostar por modelos de colaboración público – privada”. Todo sin olvidar que en Portugal ya han salido cuatro concursos públicos”.

Cuando a la Conselleria de Sanidad se le solicita una valoración de la aplicación, la formula de concesión administrativa ofrece resultados de encuestas en las que asegura que mas del 90% de los pacientes valora “muy satisfactoriamente este modelo sanitario”. La Conselleria también apunta que el “balance económico ha sido excelente”.

Eso es así porque el coste de la asistencia a la población incluida en cada una de las concesiones administrativas “resulta inferior al coste medio en los departamentos de salud de gestión directa”.

En 2011, el coste estimado por ciudadano adscrito a un centro sanitario del modelo tradicional fue de 792,65 euros, según Sanidad. Sin embargo, el dinero que la Administracion pago al concesionario por cada ciudadano adscrito a un centro de gestión privada fueron 639,10 euros. La diferencia se acerca a 154 euros por ciudadano.

Con la cantidad por habitante que recibe cada hospital concesionario, los Responsables de la gestión afrontan el coste de las prestaciones y del personal. Además como explican desde el Hospital de La Ribera, cada concesionario se compromete a realizar inversiones en tecnología, medios, infraestructuras…..Todo controlado por la Conselleria a través de una comisión mixta y la figura de un comisionado.

Fuentes del citado hospital aseguran que con menos dinero consiguen ofrecer los servicios que requieren los ciudadanos. La clave para conseguirlo se encuentra en “cumplir objetivos conforme a los criterios de eficiencia y productividad”. Estos dos factores que citan en el hospital coinciden con los que ha defendido el Conseller de Sanidad Luis Rosado, en las últimas semanas al plantear los cambios que quiere abordar su are de gobierno.

La buena valoración por parte de los ciudadanos y el “excelente” resultado económico explican que se encuentre “en estudio” la posibilidad de que Gandía y Liria se sumen a la gestión mixta.
Ambos centros están en construcción. Sanidad nunca ha negado su puesta en marcha, pero ha supeditado la apertura a “cuando la situación económica lo permita”.
Parece que ha llegado la hora de tener en cuenta las alternativas.
El departamento autonómico insiste en que no se trata de “vender” sino de estudiar las características de los hospitales y entonces “plantear” como actuar en cada caso. Insisten que “estamos hablando de una fórmula que permite que el acceso a la asistencia sea de carácter gratuito, publico y universal”.
Con ello responden a las críticas que genera el modelo en sectores que consideran que pone en riesgo el modelo sanitario público.

La Conselleria no concreta que hospitales ya en funcionamiento podrían reconvertirse a un modelo de gestión privada. Incluso señalan que “podría plantearse a mas largo plazo”. Pero otras fuentes sostienen que esta opción podría reservarse para centros de pequeñas dimensiones con gestión directa que resultan “deficitarios”. En estos casos no descartan que la Administracion autonómica apueste por la gestión privada, bien para cambiar la forma de dirigir todo el hospital, bien para algunos servicios.

Las voces que se muestran favorables a “estudiar” la posibilidad de la gestión privada, no solo se escuchan entre gestores públicos. Expertos como Alberto de Rosa, director general de Ribera Salud, explican que el “modelo concesional es una alternativa para el momento actual”. Constata que en la situación que se vive ahora, son muchos quienes empiezan a hablar de ello, “como si no estuviera descubierto”. Pero de Rosa no deja de recordar que la formula de la concesión “no nació en situación de crisis, sino en el momento de mayor crecimiento económico de la historia”.

La comparación entre las circunstancias en las que se planteo la gestión privada y las actuales, llevan al director de Ribera Salud a señalar que se está demostrando que la incorporación de la gestión privada, responde a un “modelo de cambio” ante la situación de un “sistema sanitario público que es muy bueno, pero cuya forma de gestionarlo ha quedado obsoleta”.



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