09 Jul Rosado aboga por hacer cambios en la gestión y aplicar un modelo empresarial

ABC /

09/07/2011

 

 

En una entrevista concedida a la Agencia EFE, Rosado ve necesario conseguir que los profesionales intermedios de la administración sanitaria “estén más o menos profesionalizados, tengan unos niveles de control de eficiencia sobre lo que realizan y puedan ser evaluados y promocionados por su valía”.

“Queremos que quien lo haga bien pueda ser promocionado y el que, en un momento determinado, lo haga de forma irregular, pierda alguna prerrogativa”, asegura Rosado para defender la idea de imitar el modelo empresarial.

Según Rosado, aunque en los últimos años se ha explotado la mejora salarial como elemento de motivación para el profesional sanitario, hay que “explotar otros elementos que también ayuden a motivarlos”.

“Uno trabaja mejor no solo cuando cobra más dinero, sino cuando es considerado y se le toma en cuenta cuando hay que hacer grandes cosas, como ahora. Si uno siente que participa en la toma de decisiones está mucho más implicado que si no han contado con él”, insiste.

Tras confesar que no le produce vértigo estar al frente de uno de los departamentos que más dinero maneja en la Generalitat pues conoce cómo funciona el sistema sanitario valenciano, Rosado se muestra “optimista” y convencido de que existen “fórmulas” para salir de la situación actual que “se pueden llevar a cabo”.

Aunque le gustaría conservar “todo lo que se ha hecho bien”, también considera que esta legislatura “no va a ser igual a la anterior”: ahora, a su juicio, “nos toca seguir creciendo con menos recursos y por eso no podemos seguir haciendo las mismas cosas, tenemos que cambiar algunas”.

No se muestra partidario de hacer recortes pero sí de aplicar medidas de gestión que permitan la sostenibilidad del sistema y conseguir que el dinero presupuestado sea equivalente a lo que se gasta.

Según Rosado, estas medidas de gestión se pueden centrar en la compra de productos farmacéuticos o en la disminución de la variabilidad de la práctica clínica, lo que significa ofertar el mejor tratamiento pero con el menor coste y utilizar las pruebas más adecuadas en cada momento.

“En la gestión sanitaria, como en la gestión de casi todo, hay que atreverse a hacer cambios”, afirma Rosado para considerar que dentro de éstos, resulta esencial mantener una “situación de información y transparencia en la gestión”, explicando a todos los agentes que participan de la Sanidad “por qué se hacen las cosas y por qué se producen los cambios, para evitar incertidumbres”.

Respecto al copago sanitario, dice que no sería una “solución radical a los problemas económicos” actuales y tampoco el “mejor método para recaudar ni para evitar las asistencias innecesarias por parte de la sanidad”. “Hay muchísimas medidas antes que utilizar el copago y volcar la responsabilidad económica encima del ciudadano”.

Tras doce años como especialista en Medicina Intensiva, Rosado saltó a la gestión y después de diversos años al frente de diferentes hospitales alicantinos pasó a ocupar la Secretaría Autonómica de Sanidad y la gerencia de la Agencia Valenciana de Salud.

Uno de los retos a los que tiene que enfrentarse el nuevo conseller es a pagar las deudas que la Administración mantiene con los proveedores sanitarios, quienes han amenazado con desabastecer los hospitales si la Generalitat no les abona lo que les adeuda.

“Los proveedores a los que se debe alguna cantidad económica van a cobrar”, afirma para añadir que la relación actual con ellos “tiene que cambiar”.

“No podemos mantener un modelo -reivindica- donde el proveedor vaya por una parte y el comprador por otra, sin relacionarse nada más que a la hora de pagar”.

En este sentido, apuesta por establecer “nuevas relaciones entre las empresas y la Administración para definir qué es lo que queremos comprar y lo que no” ya que, según indica, “hay dos formas de vender: inundando el mercado de productos y vendiendo solo lo que se va a poder comprar”.

Respecto a la amenaza de desabastecimiento, asegura que no habrá pérdida de suministro de productos porque la mayoría de ellos se compra al principio del ejercicio y hay material almacenado suficiente, y porque no conoce “ninguna empresa con nombres y apellidos que haya decidido que cortará el suministro”.

Aunque las negociaciones con los proveedores se mantienen tanto desde el área económica como sanitaria del Consell, todas las empresas “tienen un compromiso de pago por parte nuestra”, afirma Rosado, para quien la situación “no es tan dramática como para decir ‘se nos ha acabado el dinero’; simplemente, los flujos de entrada del dinero no coinciden con los de gasto”.

Sobre el “modelo Alzira” de hospital público con gestión privada, al que prefiere denominar “modelo valenciano”, defiende que se desarrollará en toda España e incluso fuera de ella porque ha demostrado desde su inicio que se gana en eficiencia.



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